A últimas fechas se ha escuchado un tema non grato y preocupante para cualquier ser humano y que es el de la crisis alimentaria mundial, pero ¿en que consiste dicha crisis? Veamos los argumentos de distintas autoridades en el tema.
Por una parte informes de la ONU y de revistas academicas internacionales indican que en varias regiones del mundo las cosechas han sido precarias debido a factores climáticos, por otra parte el aumento de los precios de los alimentos (maíz, soya, trigo, etc.) por que con muchos de ellos se producen biocombustibles y se engordan animales sobre todo en países desarrollados, y la creciente demanda de la clase media a nivel mundial exigiendo más variedad de alimentos en sus dietas, por otra parte el aumento de los precios del petróleo, lo que implica alza en los transportes y fertilizantes e impactando en el precio final.
Así mismo hay indicadores que teóricamente no impactan como lo quieren imponer medios amarillistas, por ejemplo como es el número de habitantes a nivel mundial, si bien es cierto la tasa de crecimiento de la población ha ido a la baja a partir de 1980, también es cierto que la producción alimenticia se ha duplicado en el mismo periodo de tiempo, entonces ¿como explicar esto?Los análisis de abril del 2008 de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) mantienen que mientras el aumento del consumo de cereales ha subido 1 % desde 2006, la mayoría de este aumento se ha ido a países desarrollados, donde el aumento del consumo se ha incrementado, y ha sido en gran parte en valor procesando los alimentos, que se venden en países en desarrollo y naciones desarrolladas. El crecimiento de la utilización total de cereales desde 2006 (arriba del 3%, sobre el promedio por año del período 2000-2006, que era de 2%) ha sido mayor en el uso no-alimentario, especialmente en biocombustibles.Este reporte, por lo tanto, concluye que el uso industrial, y la alimentación y no la explosión demográfica entre pobres consumidores de simples cereales, ha contribuido al incremento de precios.Por otro lado según el citado informe, los países desarrollados tendrán capacidad para adaptarse a los efectos de la carestía de comida y el incremento del precio de productos, gracias a su capacidad económica y tecnológica, pero no será igual con los países en vías de desarrollo. En este sector de estados vulnerables a los problemas alimenticios hay un grupo que la ONU ya ha señalado en rojo por sus problemas apremiantes para afrontar esta crisis, este conjunto está formado por 37 países, entre los que están 20 africanos, 9 asiáticos, 6 latinoamericanos y 2 europeos.La crisis alimentaria global beneficia a las empresas extranjeras que monopolizan cada uno de los eslabones de la cadena de producción, transformación y distribución de los alimentos. No en vano los beneficios económicos de las principales multinacionales de las semillas, de los fertilizantes, de la comercialización y transformación de comida y de las cadenas de la distribución al detalle no han parado de aumentar los precios al consumidor.Los alimentos se han convertido en una mercancía en manos del mejor postor. En el mayor de los casos, las tierras, las semillas, el agua… son propiedad de transnacionales que ponen un precio exorbitante a estos bienes que hasta hace muy poco eran públicos. Frente a la mercantilización de la vida, debemos de reivindicar el derecho de los pueblos a la soberanía alimentaria, a controlar su agricultura y su alimentación. No se puede especular con aquello que nos alimenta.
Concluyo diciéndoles que el problema hoy no es la falta de alimentos en el mundo, sino la imposibilidad de las mayorías para acceder a ellos.
sábado, 14 de junio de 2008
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